El ABC  de la
 Espiritualidad Humana
 

 

 

 

 

 

 

 

 


Una Metafísica para Todos

(Aprendiendo a Defender la Alegría)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carlos Tereschuk


El ABC  de la
 Espiritualidad Humana 

 


Una Metafísica para Todos

(Aprendiendo a Defender la Alegría)

INDICE

 

INTRODUCCIÓN

 

PRIMERA PARTE: Breve Historia de La Creación

CAPÍTULO 1.- El Proceso Evolutivo

                            ¿Quién Crea?

                            ¿Cómo Crea?

¿Qué Crea?

¿Cuántos Dioses Hay?

 

CAPÍTULO 2.- Síntesis de Ciencia y Religión

                            Buda, Cristo y Einstein. Tres Hombres

                            Blavatsky y Bailey. Dos Mujeres

                            La Síntesis

CAPÍTULO 3.- La Divinidad Humana como Revelación Científica

                            La Primera Teoría Científica de la Existencia del Alma

La Conexión invisible, pero real, entre Espíritu y Materia

                            Jasón, Medea y el Vellocino de Oro

Una profecía en Tren de Cumplimiento Inminente

                            La Naturaleza Real de un Ser Humano

 

 

SEGUNDA PARTE: La Humanidad Hoy

CAPÍTULO 4.- El ABC de la Espiritualidad Humana

                            Los Tres Estadios del Hombre

                            La Educación en el Tercer Milenio

                            ¿Qué irradiamos? ¿O somos el Agujero Negro del barrio?

                            ¿Qué modelos mentales nos impiden Irradiar?

 

CAPÍTULO 5.- La Ciencia de la Religión

                            Ni agnosticismo ni Adoración: Asombro

                            La Divinidad Inmanente

                            El Fin del Temor a la Muerte

                            Las Escuelas de Iniciación

CAPÍTULO 6.- La Autorrealización y el Quinto Reino de la Naturaleza

                            Pregunta, y se te responderá

                            ¿Qué buscamos?

                            ¿Cómo lograrlo?

                            El Reino de las Almas en la Tierra

 

TERCERA PARTE: La Era de Acuario

CAPÍTULO 7.- Atisbos del Plan Divino

                            ¿Para qué tanto DESASTRE, MISERIA Y CORRUPCIÓN?

                            El Nacimiento de una Nueva Civilización

                            La Utilidad Cósmica del Quinto Reino de la Naturaleza

                            La Gran Oportunidad Argentina

 

CAPÍTULO 8.- Los Destructores y los Constructores

                            Acuario: las Energías Disponibles y los Centros que Operan

                            La Destrucción de lo que ya No Sirve

                            La Construcción de lo Nuevo

                            Los Grupos de Constructores

CAPÍTULO 9.- Los Dioses Caminan Otra Vez Entre los Hombres

                            La Tercera Venida de Cristo

                            La Reaparición de la Jerarquía de Maestros Ascendidos

                            Crono/Saturno/Jehová vs. Zeus/Júpiter/Cristo en la

Titanomaquia (la Guerra de los Titanes)

Acuario, La Era Luminosa de la Humanidad

                           

 

EPÍLOGO


INTRODUCCIÓN

 

Este libro ha sido escrito para occidentales desilusionados por una Civilización decadente y corrupta, no apta para niños. Ni para adultos. Como sabemos, cada desilusión nos acerca más a la verdad.

 

El acelerado proceso de destrucción, particularmente virulento en Argentina, determina una abrupta conexión con la realidad que en muchas personas se manifiesta como impulso a emigrar, como en tantos otros momentos de la historia de la humanidad, hacia naciones cuyas tramas sociales todavía posibilitan vidas relativamente cómodas y dignas. Otros se “acostumbran” a la indignidad vigente, o se proponen “luchar contra” el monstruoso aparato destructor, tratando de retornar a pasados brillos. Advierto que ninguno de estos connacionales se sentirá reflejado en estas páginas.

 

El enfoque de las ideas que se describirán en estas páginas está destinado a aquellos que saben o intuyen que tal destrucción es adecuada e irrefrenable, y que permite la extraordinaria oportunidad de construir, sobre las ruinas, una sociedad humana basada en relaciones de alta calidad. Esta construcción no estará basada en el miedo ni en el odio, sino en la manifestación de los más elevados valores inmanentes que constituyen la naturaleza divina de los seres humanos, tales como el amor, la buena voluntad y la inteligencia.

 

Para poder contribuir a este proceso, que comienza en lo más íntimo de cada uno, resulta necesario emplear la facultad mental del reconocimiento de la divinidad humana, a pesar de los cánones vigentes en esta sociedad agonizante, establecidos por el materialismo científico y el dogmatismo teológico, que rechazan de plano esta realidad.

 

Por ello, este libro está dirigido a las heroicas argentinas y a los heroicos argentinos que pueden captar la oportunidad extraordinaria de la crisis, que asumen el riesgo cotidiano de vivir sin dinero y sin trabajo, sabiendo que son seres libres y poderosos, y que están siendo liberados de esclavitudes milenarias con el fin de emplear sus mejores cualidades para iluminar el futuro que se vislumbra como algo realmente maravilloso.

 

Reconocernos como seres divinos, y comenzar a actuar como si lo fuéramos, permitirá generar la convicción genuina, nacida de la experiencia individual intransferible.

 

En este camino, la primera tarea es el estudio de las ciencias, las mitologías, las religiones , las filosofías y las artes de la humanidad, a fin de captar los modos en que los héroes y los líderes de todas las épocas lograron superar las tremendas pruebas que precedieron sistemáticamente al surgimiento triunfante del espíritu humano de toda lobreguez y de toda muerte, para acceder a la inmortalidad consciente y a las eras doradas de los hombres en el planeta Tierra.

 

Facilitar ese estudio es el propósito de este libro.

 

La Argentina es el único país occidental cuya decadencia constante ha generado el ámbito adecuado para el trabajo de los héroes. Pero en estas épocas no se trata de Hércules o de Psique, o de Buda o Cristo, cuyas epopeyas individuales magníficas iluminan como faros eternos nuestro devenir cotidiano, sino más bien del esforzado, perplejo y un tanto confundido Jasón, calzado con una sola sandalia, al frente de 48 Argonautas tan normales como él. Y que sin embargo logra acceder al Vellocino de Oro con la ayuda de la sensual Medea.

 

Es el momento histórico de la pareja y del grupo. Porque aunque seamos dioses bastante imperfectos, nuestras relaciones pueden ser mucho más perfectas, amorosas y poderosas. Sabemos que la calidad de una vida depende de la calidad de las relaciones que podamos generar y sostener. Tanto en una pareja, como en una empresa, una organización, una nación o una civilización.

 

Las energías disponibles para tal fin son tan poderosas que exceden la capacidad de un individuo. Para salvar al mundo, hoy hace falta un Cristo Colectivo. Como dice la Biblia, “Cristo en Nosotros, es esperanza de Gloria”.

 

Exploraremos también lo que parece constituir un adelanto notable en el proceso evolutivo por parte de la humanidad, manifestado en la gran revelación producida por Einstein (“TODO ES ENERGÍA), y en las subsiguientes penetraciones de la Ciencia en los ámbitos de los pseudo misterios que las Iglesias han ocultado a los hombres durante los últimos milenios. Esta indagación será impulsada con la ayuda invalorable de los nuevos vientos que soplan en la interpretación de los significados subyacentes en la Mitología griega.

 

Como es habitual, lo que se dice en este libro no pretende asumir la categoría de Verdad. Tampoco está escrito para generar adhesiones ni rechazos por parte de ninguna escuela de pensamiento, ni siquiera de los eventuales lectores. El compromiso reside en expresar aquello que para el autor es reflejo de lo verdadero. Y si a alguien le sirve, celebraremos. Y si no, también, porque estaremos dándonos cuenta de la infinita diversidad con la que la Vida se manifiesta. En cada flor, en cada nube, en cada ser humano. Realmente, hay lugar para todos y para todo en este Cosmos perfectible que estamos aprendiendo a reconocer.

 

 

C.T.

San Telmo, Buenos Aires

Valle de Punilla, Córdoba

Verano 2002/2003

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PRIMERA PARTE: Breve Historia de La Creación

 

 

 


CAPÍTULO 1.- El Proceso Evolutivo

¿Quién Crea?

Según los griegos, Theos (los dioses), empleando la sustancia sin forma (Caos), generan el Cosmos (orden manifestado).

 

Crear es hacer algo de la nada. Toda Creación presupone una tarea divina.

 

Este concepto de lo divino aparece en todas las religiones, en todas las mitologías y en todas las culturas, adoptando diferentes formas, que admiten una síntesis perfectible, pero lo suficientemente clara para nuestro propósito.

 

El siguiente gráfico resume un panorama simplificado de los distintos Creadores que se conocen.

 

 

Esta secuencia de UNO, DOS, TRES y SIETE resulta más adecuada como síntesis de los distintas concepciones humanas de la divinidad creadora que, por ejemplo, la de un señor con barba que hizo todo en siete días.

 

El UNO, innombrable, inconcebible por nuestra mente finita e ignorante, indescriptible ni siquiera por sus eventuales atributos, omnipresente y omnisciente, corresponde al ámbito de la Realidad que acostumbramos a designar con la palabra INCONOCIBLE. Este concepto genera en nosotros, pobres mortales aún, la cuota de humildad necesaria para proseguir cualquier indagación espiritual. A esta vaga noción le podemos asignar la denominación provisoria de Dios.

 

Una cantidad apreciable de enfoques metafísicos reconoce una división “sui generis” del UNO, Totalidad Inconocible, en los DOS elementos que participan de toda manifestación perceptible o imperceptible: ESPÍRITU y MATERIA. Entre los griegos, por ejemplo, el mito fundacional está interpretado por URANO (la suma de todo el poder generacional de las estrellas, el Cielo) y GEA (o GAIA), la Tierra, suma de la materia prima de todo lo que existe.

 

Entre los DOS crean el TERCERO, y el trío, empleando ESPÍRITU y MATERIA como entes primarios de toda Creación, se encarga de generar SIETE:

 

 

Esta imagen parcial, extraída de “Tratado sobre Fuego Cósmico” de Alice Bailey, tomada a su vez de “The Theosophist”, diciembre de 1899, aclara que todo lo que existe, creado empleando dos elementos esenciales (espíritu y materia), que a su vez son infundidos por tres atributos básicos o modos de movimiento (impulso, inercia y ritmo), producen siete (y sólo siete) expresiones potentes de la divinidad, dando lugar a este Universo Septenario en el que vivimos.

 

Por eso se dice que “Dios geometriza”. El número matemático de combinaciones de dos elementos tomados de a tres es precisamente siete.

 

De modo que los “ayudantes” Creadores del UNO son, en realidad, huestes ordenadas de entidades inteligentes que se han ocupado de traer a la manifestación cada partícula de este increíble universo.

 

Esto es lo que conocemos como los Siete Arcángeles Ante el Trono de Dios, Los Siete Espíritus de los Planetas Sagrados, Los Siete Sephirot, Los Siete Dioses Olímpicos del Panteón Griego (seis más la síntesis), Los Siete Rayos, entre otras deidades creadoras emanantes del UNO.

 

 La descripción somera de estas entidades es la siguiente:

 


1.     Voluntad o Poder

2.     Amor – Sabiduría                                          Rayos de Aspecto

3.     Inteligencia Activa o Adaptabilidad

 

4.     Armonía, Belleza a través del Conflicto

5.     Ciencia o Conocimiento Concreto                    Rayos de Atributo

6.     Idealismo o Devoción

7.     Orden Ceremonial

 

¿Cómo Crea?

“Y el Verbo dijo: -HÁGASE LA LUZ!    Y la Luz fue hecha.”

 

De manera que uno de los métodos es el empleo de la voz o del sonido.

 

A su vez, aquello que se crea responde al propósito o al canon o idea de Aquel de Quien Nada Puede Decirse. Este canon o idea debe ser transmitida, en sucesivas etapas, hacia los encargados de materializar la idea y el deseo de la Deidad.

 

Es evidente que si ni siquiera podemos concebir con claridad la idea de Dios, mal podríamos llegar a conocer su Propósito. Sin embargo, la historia de la Creación implica tendencias que pueden ser reconocidas con cierta facilidad, por un lado, y por el otro existen revelaciones importantes que permiten atisbar este Propósito, como veremos a lo largo del libro.

 

¿Qué Crea?

Todo lo que Existe.

 

Pero vamos a concentrar la atención en aquello que nos interesa directamente, y que puede ser percibido con claridad por medio de teorías científicas modernas y comprensibles por cualquier mente medianamente desarrollada.

 

La Teoría del Big Bang, o gran explosión originadora del tiempo y del espacio, tiene lugar a partir de la observación realizada por astrónomos recientemente, en el sentido que las galaxias que componen el Universo visible se están alejando de nuestra galaxia de La Vía Láctea, Hogar de nuestro Sistema Solar, a una velocidad que los científicos pudieron medir con cierta precisión.

 

También, por medio del telescopio espacial Hubble, pudieron verificar la distancia a la que se encuentran en un momento dado  algunas de esas galaxias respecto de la nuestra.

 

Como sabemos que la velocidad de cualquier móvil es igual a la distancia que recorre en el tiempo, y se conocen tanto la velocidad como la distancia, los astrónomos postularon la siguiente hipótesis:

 

“Si las galaxias se alejan de la nuestra a una determinada velocidad, es posible suponer que todas, en algún momento del pasado, estuvieron juntas en un punto de masa infinita y de dimensión nula”

 

Esta es la Teoría del Big Bang, que determinó que ese momento de la Inauguración o Creación ocurrió hace 15.000 millones de años. Esta cifra fue corroborada con mediciones recientes del Hubble.

 

¿Y qué ocurrió, según las comprobaciones científicas posteriores, a partir de ese momento fundacional?

 

Se generaron dos entidades que no existían antes, y que denominamos Tiempo y Espacio. Este Espacio se llenó de materia sin forma (o de Nubes de Polvo Cósmico, como les agrada denominarlas a los científicos actuales). El 24 de mayo de 2002 el diario Clarín publicó la noticia fantástica que se había logrado fotografiar una de estas Nubes, existente unos 300.000 años después de ocurrido el Big Bang.

 

Esta materia sin forma (el Caos de los griegos y el Akasha de los hindúes), por razones desconocidas para la ciencia, fue agrumándose o concentrándose alrededor de núcleos atractivos, que a posteriori dieron lugar a la formación de las estrellas y los planetas del Universo. 200.000 millones de galaxias, cada una de los cuales tiene 200.000 millones de soles o estrellas, alrededor de algunas de las cuales giran planetas (sin luz propia), formando Sistemas Solares como el nuestro.

 

Este proceso de generación de soles y mundos demandó unos 10.000 millones de años.

 

La ciencia ha logrado determinar que la edad de nuestra Tierra, y es un dato aceptado por la comunidad científica, es de unos 4.500 millones de años.

 

La Tierra, una bola de fuego generada por la acumulación de sustancia caótica o polvo cósmico, fue enfriándose lentamente, y aparecieron, misteriosamente, primero el agua para formar los mares  y luego el aire y la atmósfera, y esta bola incandescente evolucionó hasta ser lo que hoy conocemos como el Primer Reino de la Naturaleza, o Reino Mineral.

 

Transcurrieron eones hasta que el escenario maravilloso del Planeta Tierra estuvo preparado energéticamente para condiciones de vida más complejas. El sustrato gaseoso, líquido y sólido adecuado para acompañar el drama y el extraordinario experimento cósmico que denominamos Humanidad, fue siendo preparado con precisión, probablemente de acuerdo con los Planes del Gran Arquitecto, por una hueste de Creadores excepcionalmente poderosa y lúcida.

 

Hace poco más de 1.000 millones de años, aparece, por razones totalmente desconocidas para la ciencia de hoy, la primera célula vegetal, y evoluciona hasta ser lo que hoy conocemos como el Segundo Reino de la Naturaleza, o Reino Vegetal.

 

Según hipótesis no desmentidas, y por razones también desconocidas, aparece hace 500 millones de años la primera célula del Reino Animal, y evoluciona (con agregados y desapariciones notables, como las de los dinosaurios), hasta convertirse en lo que conocemos ahora como el Tercer Reino de la Naturaleza.

 

El Cuarto Reino aparece, según distintas fuentes consultadas, hace entre 5 y 21 millones de años, y evoluciona hasta lo que hoy es el Reino Humano. Si comparamos estos períodos con la brevedad de toda la historia conocida de la humanidad (algo así como 6.000 años), nos percatamos que existen millones de años en la más completa oscuridad, que tanto los griegos como algunos audaces soñadores actuales han cubierto con atisbos de civilizaciones emergentes y desaparecidas, como por ejemplo la leyenda de la Atlántida, que ha tenido autorizadas ratificaciones de existencia real, como veremos más adelante.

 

Este resumen de la Historia permite realizar la siguiente síntesis gráfica:

 

 

 

 

 

Este gráfico simple nos permite percibir lo siguiente:

 

1.     Este Proceso Evolutivo es inteligible. Esto significa que puede deducirse de su simple visión un propósito inteligente, un hilo conductor, que está constituido por una progresiva expansión del nivel de la conciencia de lo que denominamos Reinos de la Naturaleza. Es necesario aclarar en este punto que la palabra conciencia define la capacidad de cualquier ser de percibir  la realidad y de generar una respuesta más o menos rica, o más o menos inteligente, a esa realidad percibida. Por ejemplo, una planta y una piedra, en el mismo entorno natural, tienen respuestas diferentes: la piedra se dilata y contrae con los cambios de temperatura (o a lo sumo se rompe); en cambio la planta crece, genera hojas, flores y frutos, perfuma el aire. Evidentemente, el nivel de conciencia (o de respuesta inteligente a lo percibido) de una planta es superior al de la roca. Y así sucesivamente con los otros reinos.

 

2.     Las energías  o fuerzas que operan tras el escenario de este proceso, además de inteligentes, parecen ser sumamente poderosas. Esto nos permite pensar que 15.000 millones de años de evolución no pueden frustrarse porque algunos guerreros humanos actuales amenacen con emplear su arsenal atómico, ni porque estos mismos guerreros acumulen en sus arcas todo el dinero del mundo.

 

3.      Podemos comprender lo que decía Pierre Teilhard de Chardin en 1930: “una especie en evolución, como la humana, que se da cuenta que está inmersa en un proceso evolutivo, puede producir una revolución en ese proceso. Porque puede dedicar todo su potencial a contribuir conscientemente con él, y acelerarlo.”

 

4.     El resultado posible de esa revolución, que ya ha comenzado, es la aparición del Quinto Reino de la Naturaleza. Un nuevo reino que la Biblia define como el Reino de las Almas en la Tierra, y que Abraham Maslow define como el Reino de seres humanos autorrealizados, que no tienen miedo y que están conectados con el amor.

 

5.     El gráfico puede finalizar una discusión de siglos entre la Ciencia Materialista (que define al hombre como resultado de una evolución azarosa, casual, no prevista ni divina, de la materia) y los dogmas teológicos de las Iglesias (que definen al hombre como a una creación divina, estilo animal con alma, pero incapaz de evolucionar hasta vencer a la muerte, como lo hiciera Cristo). Del gráfico puede verse que en realidad somos creaciones divinas evolucionantes, como todo lo que vemos. Y que existe un propósito inteligible  detrás de ello. El Proceso Evolutivo no es más que la envolvente de sucesivas inmersiones del Espíritu en la materia, intentos en los que toda forma se expresa y muere para posibilitar nuevos experimentos. Muere toda forma no perfecta. Permanece todo lo Bueno, lo Bello y lo Verdadero, y la Conciencia de ello. Han muerto (y continúan muriendo y renaciendo) las formas de estrellas, planetas, plantas, especies animales, civilizaciones, culturas, instituciones, empresas, parejas e individuos que expresaron la infinita diversidad de la Creación en la materia, como parte de un maravilloso proceso de perfeccionamiento que está llegando a un punto crucial, extraordinario, cósmicamente significativo, en el que los hombres serán como dioses, y los dioses caminarán otra vez entre los hombres.

 

6.     Esta energía de síntesis está generando entre los hombres del Tercer Milenio una Ciencia de la Religión, basada en la experiencia de la propia divinidad, o una Religión Científica, donde los pseudo misterios de la Vida no le son ocultados a la humanidad. Como veremos, la Ciencia está revelando estos pseudo misterios con una claridad y una potencia impresionantes.

 

7.     Es necesario, en este contexto, trascender la polaridad agnosticismo (no creo en nada) o adoración (me creo TODO lo que me dicen), en relación con la Ciencia Emergente. Hemos elegido épocas  asombrosas para vivir.

¿Cuántos Dioses Hay?

La vieja controversia entre Monoteísmo y Politeísmo parece haber sido resuelta también por el método de síntesis.

 

El UNO es UNO, pero con tantos ayudantes como átomos hay en el Universo.

 

Cada hombre puede ser visto, al mismo tiempo, como un átomo para el Universo, y como un Universo de átomos, de los cuales es responsable.

 

Todo lo que existe es divino, en diferentes estadios de desarrollo y expresión de esa divinidad, de acuerdo con la Teoría Hilozoísta, que significa literalmente en griego “Materia Viva”. Cualquier piedra está viva, pesar de lo que suponga la Química Inorgánica.

 

Una frase del Baghavad Gita lo resume genialmente: “Habiendo compenetrado cada átomo del Universo con Una Parte de Mí Mismo, Yo Permanezco”. Sería un buen ejercicio para nuestra imaginación leer el libro “La Conciencia del Átomo” de Alice Bailey

 

El famoso Jehová es uno de los dioses menores. Crono/Saturno, según los griegos.

 

Si cada mota de polvo tiene una esencia divina, imagínense cada planeta del Sistema Solar o cada sol de la Galaxia o cada Galaxia entre los 200.000 millones de Galaxias estimadas como componentes del Universo conocido. ¿Y de los Universos que aún no conocemos?

 

Este sencillo ejercicio de imaginación nos demuestra que, para nuestro actual nivel de conciencia, el UNO es INCONOCIBLE e INIMAGINABLE. Sólo podemos conocer algunas de sus infinitas formas, tras las que se oculta su Esencia.

 

Resumiendo, Dios es UNO, y está en TODO y en TODOS. “EL TODO ESTÁ EN TODOS, Y TODOS FORMAMOS PARTE INDIVISIBLE DEL TODO”.

 

Muchos individuos autoconscientes constituyen las huestes creadoras del UNO. Cada ser humano está diseñado para ser un Creador, a poco que aprenda las Leyes que rigen la Creación. Podríamos transformar el agua en vino, multiplicar los panes y los peces, curar a los enfermos, entre otras potenciales maravillas.

 

Si existen tantos dioses, ¿por qué en esta épocas no caminan entre los hombres, como por ejemplo entre los Griegos o entre los Atlantes?

 

 


CAPÍTULO 2.- Síntesis de Ciencia y Religión

 

Buda, Cristo y Einstein. Tres Hombres

Durante los últimos 2.500 años han aparecido seres humanos espiritualmente desarrollados que han marcado profundamente, con sus experiencias vitales y sus enseñanzas, la historia de la humanidad, constituyéndose en verdaderos guías.

 

 Hubo otros antes, pero estos tres ejemplos son profundamente significativos.

 

Buda, “el Iluminado”, representa la Inteligencia Activa (Tercer Rayo), capaz de eliminar el sufrimiento humano aquí en la Tierra, por medio del Camino del Justo Medio entre los extremos o polos. Este método brillante, que cualquiera podría emplear en su vida cotidiana a partir del reconocimiento de la existencia implacable de las polaridades, tiene una vigencia actual tan importante como la de aprender a leer o a escribir. Vivimos inmersos en situaciones polares. Si nos encerramos en un polo que nos parece seguro o agradable, la Vida nos trae experiencias del otro polo, hasta que aprendamos que ese polo no es más que un aspecto nuestro que tenemos que aprender a aceptar e incorporar conscientemente. Esto determina dos modos posibles de aprender en la Escuela del Dolor que es la Tierra. El método “a” consiste en estudiar y comprender las Cuatro Nobles Verdades de Buda;  el método “b”, que es el de la Vida, consiste en recibir significativas y potentes patadas en el culo, hasta que aprendamos. Método infalible, aunque más prolongado y doloroso.

 

Cristo, hace 2000 años, nos dejó el Undécimo Mandamiento, ampliamente sustitutivo de los otros 10, que dice que el método para llegar a la inmortalidad consciente es “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Con lo cual deberíamos saber que el más grande amor está ya en Uno Mismo, por el solo hecho de haber nacido humanos en esta Tierra. Pero, lamentablemente, nuestra cultura judeocristiana materialista nos ha educado como soretes pecadores, y creemos que lo divino está afuera y que tenemos que “convertirnos en...” o completarnos con otro (u otra), cuando en realidad cada individuo es un ser divino potencialmente inmortal. “Haréis cosas más grandes que las que Hice”.  Esta personificación del Amor – Sabiduría, o Segundo Rayo, tampoco ha sido, aún, comprendida por los teólogos ignorantes de las Iglesias del mundo, con las consecuencias que estamos experimentando en carne propia.

 

Albert Einstein, un gran adelantado netamente humano, reveló en 1905 que “TODO ES ENERGÍA”, con su fórmula simple, pero igualmente incomprendida, aún, que dice que E = m . c2, “la energía de todo cuerpo en movimiento es igual a su masa por el cuadrado de la velocidad de la Luz”, y a pesar de haberlo probado en 1945 con la Bomba Atómica (cuya masa era de 6,2 kg), todavía la gente no se ha dado cuenta que un cuerpo humano de 62 kilogramos es una maravilla de la Vida que equivale energéticamente a diez bombas atómicas como la que destruyó Hiroshima...

Esta revelación es similar en significado a la de Dios es Amor del Cristo, complementada con Cristo en Nosotros es Esperanza de Gloria.

Einstein es un adelantado, simplemente porque esta gran revelación científico-religiosa es un anticipo de lo que vendrá, una especie de personificación de las energías de Voluntad o Poder (Primer Rayo), cuya expresión más conocida es la de Shiva, la deidad destructora de los hindúes, o el Hefesto (Vulcano) de los grecorromanos, forjador en su fragua de las espadas de los dioses del Olimpo, precursor de los atómicos guerreros destructores del siglo XX, y precursor también de los constructores del Quinto Reino capaces de transformar el agua en vino, que ya están operando, aunque bastante más silenciosamente.

 

 

Blavatsky y Bailey. Dos Mujeres

Dos mujeres produjeron, a partir del empleo de su sensibilidad perceptiva,  una revolución en los ámbitos de las Ciencias, las Filosofías y las Religiones.

 

La obra monumental de Helena Blavatsky, denominada “La Doctrina Secreta” (1888), contiene revelaciones notables acerca de la Historia de la humanidad, de la naturaleza real de los seres humanos, de las razones por las que los dioses no caminan hoy entre los hombres, de la existencia de los Maestros Ascendidos que trabajan con el Cristo para el desarrollo de la Humanidad, y de las posibilidades evolutivas extraordinarias que emergen del actual momento histórico.

 

Esta verdadera síntesis del conocimiento merece una atenta lectura por parte de cualquiera que intente tener un atisbo de la Sabiduría Eterna, tal como deben haberlo hecho los líderes del pensamiento occidental como Einstein, Freud, Starling, Maslow, Pribram, Toynbee y otros cuyas obras visitaremos en esta apretada tournée metafísica.

 

Alice Ann Bailey y Blavatsky, recibieron telepáticamente las informaciones que constituyen su obra, del Maestro Djwahl Khul, por encargo del Cristo, en atención a que la humanidad ya estaba preparada para el conocimiento que se presentó en su etapa Introductoria con la obra de Blavatsky, y en su etapa Preparatoria con la obra  de Bailey. Esta última consta de los siguientes libros, cuyos títulos son lo suficientemente claros como para atraer lectores de mente y corazón abiertos a lo nuevo:

Works (obras) by Alice Bailey and Djwhal Khul

A Treatise on the Seven Rays: (Tratado sobre los Siete Rayos)



 Works (obras) by Alice Bailey


Los libros en inglés están disponibles en www.netnews.com, y los libros traducidos (en un castellano muy bueno), pueden conseguirse en www.lucis.org.ar.

Las años de publicación corresponden a la primera edición en inglés de los libros.

 

Leerlos implica danos cuenta que nuestra preparación mental es todavía bastante deficiente, pero las obligadas relecturas posibilitarán una comprensión cada vez mayor.

 

Estos libros extraordinarios permiten afirmar que por primera vez  todo está escrito. Mucho más, incluso, de lo que podemos comprender con el limitado uso que hacemos (no más del 5%) de la capacidad potencial de nuestro cerebro y de nuestra mente.


La Síntesis

Cuando han sido revelados los misterios, todo se conoce. Entonces, opera la Ciencia, que no está basada en Dogmas, sino en la Experiencia.

 

Religión (re-ligare), implica hoy la experiencia individual, intransferible, de la divinidad inmanente en cada ser humano.

 

Esta Ciencia de la Religión, que ya ha nacido y que tiene, como veremos, más que suficientes Teorías, y bastante más cercanas a la comprobación fehaciente que muchas de los actuales intentos materialistas acerca de trasplantes y clonaciones, constituye la base de una nueva Civilización en la que cada uno de sus habitantes será amorosa y sabiamente ayudado a expresarse en la vida cada vez más como un ser divino e inmortal, y cada vez menos como un animalito miedoso o enojado.

 


CAPÍTULO 3.- La Divinidad Humana como Revelación Científica

 

La Primera Teoría Científica de la Existencia del Alma

Fue postulada en 1975 por Karl Pribram, sobre la base de la Teoría de la Relatividad:

 

-         Si TODO es Energía como probó Einstein,

-         Cada Ser Humano puede ser pensado como un Holograma Viviente de todas las Energías Inteligentes que hay en el Universo.

-         Si Dios existe , entonces también está en Nosotros.

 

 

En 1995 se postula la Teoría Astroholográfica[1], como corolario de aquella:

 

 

-         Una Carta Natal es una Foto del Cielo tomada en el momento y desde el lugar de nuestro nacimiento.

-         Esta configuración de estrellas y planetas, cuyas cualidades energéticas son aportadas por la Mitología Griega, permite conocer nuestro potencial y los desafíos que hay que enfrentar para crecer, en base a las polaridades que constituyen nuestra esencia.

 

Estos enfoques permiten no sólo reconocer nuestro origen y potencial divino, desde un punto de vista científico simple, elegante y bello, sino también explicarnos las razones por las cuales en La Sorbona se reciben filósofos con tesis sobre Astrología, que pueden consultarse en Internet, y también por qué se enseña Astrología en la Universidad de Heidelberg, entre otras.

 

 

La Conexión invisible, pero real, entre Espíritu y Materia

 

 

Lo que sigue es el informe de un reportero anónimo sobre un seminario de Gregg Braden titulado" “Curando a los Corazones, Curando a las Naciones: La Ciencia de la Paz y el Poder de la Oración”. Fue distribuido en Internet por la Conferencia del Profeta, y recuerda tres experimentos con ADN y descubrimientos del Instituto HeartMath. 

 

  ..se alegrarán por las noticias que tengo de Gregg Braden, autor de El Efecto Isaiah y Despertando al Punto Cero. Yo asistí a uno de sus intensivos (todo el día) el domingo Oct 14, y lo que voy a decirle es solo una parte de lo que él relató.

 

El título de este programa era Curando a los Corazones, Curando a las Naciones: La Ciencia de la Paz y el Poder de la Oración. 

 

Comenzó diciendo que está fuera  de discusión cómo en el pasado perdimos cantidades grandes de información sobre las tradiciones espirituales antiguas (cuando la biblioteca en Alejandría se quemó, perdimos 532.000 documentos por lo menos), y que podría haber información en esas tradiciones que ahora nos ayudarían a  entender algunos de los misterios de la ciencia. Con este fin, informó de tres experimentos muy interesantes (Gregg Braden empezó presentándose como científico e ingeniero antes de intentar la indagación sobre estos temas tan importantes). 

 

Experimento No. 1 

 

El primer experimento informó que fue realizado por Dr. Vladimir Poponin, un biólogo cuántico. Primeramente se preparó un recipiente al vacío (es decir se creó un vacío dentro de él), para que todo lo que quedara en su interior fueran los fotones o partículas de luz. 

 

 Se midió la distribución (es decir la ubicación) de los fotones y se encontró  que estaban situados completamente al azar dentro del recipiente. Éste era el resultado esperado. 

 

Entonces se colocó ADN dentro del recipiente y la distribución de los fotones cambió. Ahora, los fotones estaban alineados de una manera especial, se alinearon con el ADN. En otros términos, el ADN físico tenía un efecto en los fotones no-físicos. 

 

Después de eso, el ADN fue alejado del recipiente, y la distribución de los fotones fue verificada nuevamente. Los fotones permanecieron ordenados y alineados donde había estado el ADN. 

 

¿Qué fue lo que conectó a estas partículas de luz? 

 

Gregg Braden dice que este resultado nos obliga aceptar la posibilidad que algún nuevo campo de energía, un tejido de energía, está allí presente, y que el ADN se está comunicándose con los fotones a través de esta energía. 

 

Experimento No. 2 

 

Fue una serie de experimentos realizados por el Ejército. Esta vez las muestras de ADN fueron extraídas de los leucocitos (los glóbulos blancos) de los donantes, y se colocaron en cámaras preparadas para que pudieran medirse sus cambios eléctricos. 

 

En este experimento, el donante se puso en un cuarto y fue sometido a "estímulo emocional" por medio de Videos  que generaron distintas emociones en el donante. 

 

El ADN del donante se ubicó en un cuarto diferente en el mismo edificio. 

 

Se verificaron y aparearon al donante y su ADN. Y cuando el donante exhibió crestas emocionales o valles (medidos por las respuestas eléctricas), el ADN exhibió respuestas idénticas en el mismo momento exacto. No había tiempo de retraso - ningún tiempo de transmisión. El ADN alcanza el máximo y los valles exactamente al mismo tiempo que las crestas y valles emocionales del donante. 

 

El ejército quiso verificar hasta qué distancia ellos podrían separar al donante de su ADN y aún conseguir este efecto. Se detuvo la comprobación después de separar al ADN y el donante por 80 kilómetros y todavía se verificaba el mismo resultado. Ningún tiempo de retraso. Ningún tiempo de transmisión. 

 

El ADN y el donante tenían respuestas idénticas al mismo tiempo. ¿Qué puede significar esto? 

 

Gregg Braden dice que significa que las células vivientes se comunican a través de una forma no reconocida de energía. Esta energía no es afectada por el tiempo ni la distancia. Ésta es una forma no localizada de energía, una energía preexistente en todas partes, todo el tiempo. 

 

 

 

 

Experimento No. 3 

 

El tercer experimento se hizo en el Instituto de HeartMath, y fue titulado "Efectos locales y no-locales de Frecuencias del Corazón Coherentes en los Cambios de Conformación de ADN" (el título académico parece sin importancia pero... la información es increíble!). 

 

 

En este experimento, ADN placental humano (la forma más prístina de ADN) se puso en un recipiente en el que se podrían medir los cambios en él. 

 

Se dieron veintiocho redomas de ADN - una cada uno - a 28 investigadores especializados. Cada investigador había estado especializado en cómo generar y sentir los sentimientos, y todos tenían las emociones fuertes. 

 

Lo que se descubrió era que el ADN cambió su forma según los sentimientos de los investigadores: 

1. cuando los investigadores sentían gratitud, amor y aprecio, el ADN respondió relajándose y las espirales se desenvolvieron. La longitud del ADN aumentó.  

2. cuando los investigadores sentían enojo, miedo, frustración, o tensión, el ADN respondió comprimiéndose y acortándose. ¡Se puso más corto y apagó muchos de sus códigos! Si usted se ha sentido alguna vez "cerrado y bajoneado" por las emociones negativas, ahora sabe por qué. ¡Su cuerpo estaba acurrucado y cerrado también! El cierre de los códigos de ADN pudo ser revertido, y los códigos se encendieron de nuevo, cuando los investigadores sintieron otra vez amor, alegría, gratitud y aprecio.  

 

Este experimento se siguió después con pacientes HIV-positivos. En este caso, se descubrió que los sentimientos de amor, gratitud, y aprecio crearon 300.000 veces más resistencia que la que tenían sin esos sentimientos. 

 

Así que aquí esta la respuesta a lo que puede ayudarnos, quédese tranquilo, no importa qué virus terrible o bacterias pueden estar flotando alrededor. ¡Nosotros simplemente podemos quedarnos en los sentimientos de alegría, amor, gratitud, y aprecio! 

 

En estos experimentos, los efectos de los cambios emocionales fueron más allá de los efectos  electromagnéticos. Individuos entrenados en generar sentimientos de amor profundo a voluntad, por ejemplo, pudieron cambiar la forma de su ADN. Gregg Braden dice que esto ilustra una nueva, reconocida forma de energía que conecta a todos en la creación. 

 

Esta energía parece ser una red herméticamente tejida que conecta toda la materia simultáneamente, fuera del tiempo. 

 

Esencialmente, nosotros podemos influir en este tejido de creación a través de nuestras propias vibraciones emocionales y pensamientos. 

 

Conclusiones

 

¿Qué tienen que ver los resultados de estos experimentos con nuestra situación presente? 

 

En efecto, ellos elucidan una ciencia para que nosotros podamos elegir estar seguros, no importa qué está pasando en el resto del mundo. 

 

Cuando Gregg explica en El Efecto de Isaiah, básicamente que el tiempo, simplemente, no es lineal (el pasado, presente y futuro), sino que también tiene profundidad. La profundidad de tiempo consiste en todas las posibles líneas de tiempo  y personas que podrían existir en la vida. 

 

Esencialmente, en otros términos, todas nuestras oraciones han sido ya respondidas. Nosotros activamos el hecho que estamos viviendo a través de nuestros sentimientos. Esto es cómo nosotros creamos nuestra realidad - escogiéndola con nuestros sentimientos. Nuestros sentimientos están activando la vía del tiempo en la red de creación que conecta toda la energía y materia del Universo. 

 

Gregg Braden nos recuerda que la ley del Universo es que nosotros atraemos lo que enfocamos. Si nos enfocamos en temer que algo puede venir, estamos enviando un mensaje fuerte al Universo,  que nos enviará algo que nosotros tememos. 

 

En cambio, si nosotros podemos conectarnos con sentimientos de alegría, amor, aprecio, o gratitud, y enfocarnos en traer más de eso a nuestras vidas, vamos a evitar el material negativo automáticamente.

 

Podemos elegir una conexión diferente por medio nuestros sentimientos y pensamientos. 

 

Así que podemos prevenir el ántrax, o cualquier otra gripe o virus o cualquier cosa, permaneciendo en estos sentimientos positivos. Haciendo esto mantenemos un sistema inmunológico increíblemente fuerte. 

 

De manera que ésta es nuestra protección para cualquier cosa que venga: Encontrar un motivo para estar contentos todos los días, y en todas las horas si es posible, aunque sea sólo durante unos minutos. Esta es la protección más fácil y adecuada que podemos tener.

 

 

 

 

Jasón, Medea y el Vellocino de Oro

El mito colectivo de Jasón y los Argonautas, consistente en la búsqueda y obtención del Vellocino de Oro, no significa más que acceder conscientemente al Cuerpo Etérico (o el Cuenco Dorado del que nos habla La Biblia), con lo cual también accedemos a la salud perfecta, tal como lo demuestran los experimentos científicos que describimos en el punto anterior.

 

Resumen del relato[2]

 

        Pelias (Moretón, Negro, lo oscuro)[3], rey de Yolcos, ordena a Jasón (curación, sanar, remediar), quien al vadear el río Anauro (sin aire) logra sacar del fondo fangoso una sola sandalia abandonando allí la otra, ir en busca del Vellocino de Oro con el propósito de impedir que se cumpla el oráculo que le habían vaticinado, iba a ser abatido por un hombre con una sola sandalia. 

 

Argos (blanco, brillante, plata; no trabajado, por hacer, no hecho), prepara según instrucciones de Atenea (la mente superior; fijo, atento) la nave llamada en su honor Argo.  Así es como un grupo de héroes a las órdenes de Jasón (hijo de Esón y de Alcimede) inician un largo viaje por mar en busca del preciado Vellocino de Oro.

 

Muy antigua es la saga de los intrépidos héroes que a bordo de la Argo surcaron el alto mar para conquistar el vellocino de oro. En la trama de la leyenda se combinan dos temas: en primer lugar una expedición de aventureros griegos conducida por los llamados Minios eólidas (hijos de Eolo, el aire); en segundo lugar tenemos una serie de pruebas de carácter mítico –domar toros, matar a belicosos rivales, reconquistar el símbolo sagrado- que son las pruebas iniciáticas.

 

Podemos observar que el protagonista Jasón está prácticamente ausente en las aventuras marinas, con excepción del episodio de la isla de Lemnos.  En cambio, los demás héroes no son de utilidad en la conquista del vellocino en la Cólquide.

 

Entre los acompañantes de Jasón figuran héroes de famosa audacia como: Heracles, campeón de fuerza; Pelo y Telamón (padres de los más famosos guerreros ante Troya, Aquiles y Ayas); adivinos (Mopso e Idmón); el chamánico orfeo sin rival en el canto con lira; un magnífico timonel, Tifis; un corredor velocísimo, Eufemo, dos rápidos voladores, Zetes y Calais, hijos del viento Bóreas; Polideuces, boxeador de mítica fama; Linceo, con su vista extraordinaria y Periclímeno, que tenía el poder de transformarse en cualquier cosa.

 

Después de la presentación al comienzo del poema, muchos de los héroes (49) no volverán a aparecer, atentos huéspedes del gran Heracles, cuyo excesivo peso “hacía peligrar la embarcación”, según un antiguo comentario, abandona la expedición a la mitad.

 

Las relaciones de Jasón, indeciso capitán del grupo, no son muy claras con los demás viajeros, ya que no puede demostrar su superior dignidad en la aventura a través del agua. En cambio, apenas desembarcados en tierra Cólquide queda sólo y realiza las temibles pruebas impuestas por Eetes y conquista el vellocino, con la ayuda mágica de Medea (cuidar, reinar, pensar).  Más tarde cuando los Colcos lo persiguen Jasón prefiere la diplomacia a combatir con sus esforzados compañeros contra el agobiante enemigo, su inseguridad acentúa la situación protectora de Medea.

 

En la leyenda de Jasón encontramos un claro esquema arquetípico.  El héroe, que se ha criado y educado lejos (con el centauro Quirón, el curador más grande del Olimpo), regresa convertido en un joven y gallardo guerrero, a su país natal (Yolcos).  Aquí su padre, el viejo rey (Esón), ha sido suplantado en el trono por su despótico tío (Pelias).  El usurpador ha sido prevenido por un misterioso oráculo (“Guárdate del hombre con una sola sandalia”) y reconoce en el joven Jasón a su esperado enemigo. Como no se atreve a matarlo, lo envía a la aventura lejana e imposible.  Jasón reúne a sus amigos (los Argonautas) y cruza los mares hasta el lejano confín de la tierra (Ea), donde el tesoro se halla bajo el poder de otro terrible monarca (Eetes) y bajo la vigilancia de un enorme dragón.

 

Este rey tiene una hija (la princesa Medea) que se enamora del extranjero y que con sus artes mágicas le ayuda a superar las pruebas (domar los toros que vomitan fuego, arar y sembrar un campo con dientes de un dragón y matar a los guerreros que surgen de la tierra como espigas.  El héroe y la princesa vencen luego al dragón (la enorme serpiente) y se llevan el Vellocino de oro.  Ambos amantes surcan los mares juntos, de regreso a su hogar.  Se casan y abordan felizmente la tierra patria.

 

Origen del Vellocino:  Frixo y Hele, hijos de Atamante y Néfele, son salvados por un carnero alado enviado por Zeus, cuando Ino, la segunda esposa de su padre convence a su marido que sacrifique a los niños en honor al Dios.  Hele cae al mar en el viaje, pero Frixo llega a la Cólquide donde el rey Eetes lo casa con su hija.  El carnero es sacrificado y el vellón de oro es colgado en un bosque consagrado a Ares.  Frixo (la onda) es una alternancia entre positivo y negativo, entre los dos polos, si no hay tensión no hay curación posible.  Frixo desciende de Atamante (lo discontinuo), Hele (lo que falta, la imperfección, déficit, la partícula, pequeña parte) tiene que morir, la fragmentación tiene que morir.  Este es un viaje de Frixo, Hele y el carnero de oro; partícula, onda y salud.  El vellocino trasciende a la onda y la partícula, los une, es el cuerpo etérico, cuyo estado energético es causa de salud o enfermedad. Cuando los hombres lleguemos a ese nivel de conciencia, la del “cuenco dorado” de la Biblia, poseeremos el secreto de la salud eterna.

 

 

Una profecía en tren de cumplimiento inminente

En 1925 se publicó en los Estados Unidos de Norteamérica, en inglés,  la primera edición de la obra “Tratado sobre Fuego Cósmico” de Alice Bailey, posteriormente traducida al castellano, de la que citamos los siguientes párrafos:

 

“Primeramente, los científicos del plano físico podrán hablar con autoridad acerca del cuarto éter, aunque no lo reconozcan como el inferior de los cuatro grados etéricos de sustancia; se comprenderá su esfera de influencia y su utilización, y “la fuerza” llegará a conocerse lo mismo que hoy se conoce el hidrógeno, como un factor de la materia o la manifestación eléctrica de energía dentro de límites precisos. Su manifestación ya puede verse en el descubrimiento del radio, así como en el estudio de sustancias radiactivas y en la demostración electrónica. Este conocimiento revolucionará la vida del hombre; pondrá en sus manos lo que los ocultistas llaman “poder de cuarto orden” - en el plano físico. Permitirá utilizar la energía eléctrica para la regulación de su vida diaria en forma hasta ahora incomprensible; producirá nuevos métodos de iluminación y de calefacción a bajo costo y prácticamente sin gasto inicial. Quedará establecida como una realidad la existencia del cuerpo etérico; la curación del cuerpo físico denso a través del cuerpo etérico, mediante la utilización de la fuerza y de la radiación solar, reemplazará a los métodos actuales...”

 

Hoy, a comienzos del Tercer Milenio, se llevan a cabo investigaciones  que están a punto de ratificar tales conceptos...

 

La Naturaleza Real de un Ser Humano

Somos un animal poderoso en el que está encarnado un Ser Divino. El vínculo entre ambas partes de nuestro ser es aquello que llamamos el Cuerpo Etérico, o Cuerpo de Energía o Cuenco Dorado o Vellocino de Oro, en el que están ubicados los Centros de Energía o Chakras de la filosofía Hindú.

 

 

El Verdadero Ser Humano es de naturaleza sutil (o espiritual), cuyas “partes conocemos como Alma, Cuerpo Mental, Cuerpo Emocional y Cuerpo Etérico, y “termina” en siete centros de energía que tienen una correspondencia topológica con las glándulas del sistema endocrino, cuyo funcionamiento armónico es consecuencia del estado energético del Cuerpo Etérico, y cuya ley de relación es la famosa fórmula de Einstein:

E = m.c2.

 

La ley principal de desarrollo del Ser Humano es la del Libre Albedrío. Estamos “condenados a la libertad”. Nuestra clave es aprender a elegir lo Bueno, lo Bello y lo Verdadero. Si no lo hacemos bien, sufrimos.

 

En cambio, nuestra parte física o visible, está, como todo lo que vemos, constituida por sustancia inteligente cuya principal ley de evolución es la de Obediencia Automática al Ser Humano. Por ello, el estado del Cuerpo Etérico DEFINE AUTOMÁTICAMENTE el estado del cuerpo físico. Cuando aprendamos esto, y a equilibrar las energías emocionales y mentales con las del Alma, tendremos salud perfecta.

 

La enfermedad del cuerpo físico no es más que un reflejo del desequilibrio en nuestros planos sutiles.

 

La salud del cuerpo físico es el reflejo de la armonía en nuestros planos sutiles.

 

La causa de las enfermedades, en consecuencia, NO ESTÁ en el plano físico.

 

En realidad, la enfermedad es la inhibición de la manifestación en los tres planos de las energías del Alma. Este punto de vista está siendo estudiado por la Psiconeuroinmunoendocrinología, una reciente rama de la nueva ciencia.

 

Esta maravillosa dualidad de Espíritu y materia, la unidad autoconsciente del Cuarto Reino que denominamos ser humano, ha llegado a un grado de desarrollo individual y colectivo notable, que presagia momentos extraordinarios para la humanidad.

 

La comprensión de nuestra naturaleza real permitirá evoluciones individuales, de pareja, familiares, grupales y colectivas mucho más rápidas, científicas e indoloras que las que han venido ocurriendo a lo largo de eones. Posibilitará, también, la transformación del agua en vino, la multiplicación de los panes y los peces, la curación de los enfermos y una nueva acepción de la palabra creatividad. Permitirá comprender a Cristo cuando dice que “el hombre tendrá como enemigos a los de su propia casa”. Porque una cosa es la familia biológica y otra distinta es la familia espiritual. “Porque hay un cuerpo puramente natural y hay también un cuerpo espiritual” ...”El primer hombre es terrenal, y procede de la tierra; pero el segundo hombre procede del cielo”(I.CORINTIOS 15.44...47)

 

Estamos penetrando en el mundo de las causas, que tiene un gran inconveniente. Como decía El Principito, “lo esencial es invisible a los ojos”.

 

Esta dificultad no es pequeña en una cultura tan materialista como la que hemos generado en la Civilización Occidental. Pero afortunadamente los libros están escritos y la nueva ciencia está ocupándose de develar los pseudo misterios. Esta Ciencia de la Religión es una síntesis maravillosa de Todo el conocimiento religioso, artístico, mitológico, filosófico y científico (materialista).

 

Algunos la llaman, adecuadamente, Sabiduría Eterna.

 

 



[1] “Las Fuentes de la Creatividad Humana” - Editorial Serendipidad - 1995

[2] Fragmento del libro “Jasón y Medea” Interpretación del Viaje de los Argonautas –M.Risetti y C.Tereschuk

[3] Entre paréntesis aparece la etimología correspondiente al nombre griego.