Vocación de servicio.

 

-En el mundo existe una enorme necesidad.

-la necesidad se establece en términos materialistas, pero es un enfoque limitado, siendo contemplativos, o directamente incorrecto si somos rigurosos.

-En rigor de verdad el problema reside en la falta de enfoque espiritual, y el consecuente apego a la materia.

-Esta necesidad es, en principio, universal (es decir que atañe a todos los hombres); pero es, en una instancia microscópica, un problema individual de cada uno de los hombres.

-El hombre es esclavo de sus deseos, y el enfoque actual es materialista y de acumulación (tanto a objetos, como a logros o personas), lo que produce vidas miserables (mis-eros significa alejado de la fuente de amor).

-El hombre luego de satisfacer sus deseos y encontrar que en realidad son un pozo sin fondo (nunca se tiene suficiente de lo que realmente no se necesita) se encuentra ante una encrucijada.

-Puede seguir actuando tal cual lo ha venido haciendo, siguiendo por el camino alternativo o comúnmente denominado de “prueba y error” hasta que inevitablemente aprenderá luego de mucho sufrimiento.

-O puede someterse a una serie de pruebas, es decir enfrentar conscientemente sus limitaciones, sus sombras, sus represiones o miedos, es decir comenzar con el camino de auto-conocimiento.

-“Conócete a ti mismo…”, decía el oráculo griego, “…y conocerás al universo y a sus dioses”.

-Cuando uno observa más detenidamente sus propias acciones, sentimientos o pensamientos, pondrá en evidencia aquellos mecanismos de respuesta que sirvieron para poder sobrevivir en su momento pero que ya son obsoletos y causan más daño que bien.

-Las cosas ocultas mantienen su poder, y aun crecen, porque precisamente están ocultas. Pero al ser expuestas pierden su poder, solo hace falta iluminar los rincones oscuros.

-Al identificarlos, uno puede empezar a trabajar sobre aquellos aspectos que ya no son funcionales, y empezar a descubrir otros nuevos, funcionales al nuevo momento.

-Un gran filósofo francés decía: “El hombre es lo que hace con lo que hicieron de él”, esta frase es, quizás, la gran clave para empezar a dejar de ser víctimas del destino, y en su lugar a convertirnos cada uno en artífices, en artesanos de la propia vida.

-El camino solo puede ser recorrido por uno mismo, los propios pasos solo pueden ser dados por los propios pies.

-Existen muchos y variados caminos, cada uno sabe internamente cual es el que debe recorrer.

-La obediencia a los maestros es limitante, nadie puede decirme lo que tengo que hacer, y muchísimo menos como tengo que pensar.

-Adherirse fanáticamente a un partido, a una idea, a un modo de actuar, a una moda, es un accionar rengo, aunque de todo uno puede obtener aprendizaje.

-La única autoridad es la de la propia alma (el regidor interno, o Yo superior)

-Dios no está afuera, sino dentro de cada uno de nosotros.

-Encontrar a Dios es encontrarse a uno mismo.

-Encontrarse a uno mismo es encontrar el universo.

-Encontrar el universo es convertirse en un punto activo de él.

-Cada hombre luego de pasar por su propio proceso de aprendizaje, debe desplegar esas potencialidades que conoció teóricamente.

-Somos seres irrepetibles, por lo tanto si vos no lo hacés, no lo puede hacer nadie más, y la vida se lo pierde.

-El que se encuentra a sí mismo asume una responsabilidad.

-¿Qué hubiera sido de la historia si el hombre que descubrió el fuego se lo hubiese guardado solo para él?

-La responsabilidad es ayudar a otros a que se encuentren a sí mismos.

-¿Es imaginable el alcance de semejante ramificación?

-En el mundo existe una enorme necesidad.

-La manera de satisfacerla es mirando hacia el interior.

-Es una ley inmutable de la vida: “pregunta y se te responderá, busca y encontrarás”.

-Cada uno es el artífice de su propia vida.

-La suma de todas las vidas es el mundo.

Juan Pablo Marderwald