OPHIUCHUS – LA NUEVA EDUCACIÓN

SEGUNDA PARTE

 

A todos los interesados en la educación de seres divinos

 

Agregamos a la breve lista de libros conceptualmente orientados a la más necesaria y digna de las profesiones en la actualidad (aquella de despertar y ayudar a despertar a otros uipidiles), una verdadera joya, el último ensayo de Aldous Huxley publicado en 1962, digno de ser leído nuevamente porque resume el nacimiento, apogeo y caída de una sociedad basada en la Yoga del Amor y en la divinidad inmanente en todo lo que existe.

 

Se trata de “La Isla”.

 

Teniendo en cuenta el estupendo desarrollo de la Nueva Civilización del Amor nacida en 1945, que está participando con la simultánea caída del orden espléndidamente plutócrata y materialista de la Civilización Occidental Globalizada, generando ambas los Tiempos Revueltos de la más interesante transición histórica de todos los tiempos, resulta imprescindible prepararnos para acelerar esta imponente usina de luz que estamos inaugurando en el Planeta Azul, una especie de Isla en el espacio interplanetario que nos recuerda la vigencia plena de la antigua maldición china:

 

“Deseo que vivas en tiempos interesantes

 

El delicioso invento de los Centros de Adopción Mutua, que garantiza a cada niño de la isla de Pala la posibilidad de disfrutar de 20 hogares diferentes, además del hogar biológico, está en perfecta sintonía con la advertencia de Jesucristo en el Nuevo Testamento: “No he venido a traer la paz, sino la espada. He venido a sembrar la discordia entre la hija y su madre, entre el hijo y su padre, entre la nuera y su suegra… No habrá peor enemigo para un hombre que los miembros de su propia familia”. Biológica y social, agregamos. Porque tenemos que encontrar la familia espiritual. “El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de Mí. El que quiere más a su padre, o a su madre, no es digno de Mí.”

El conocido proverbio de Khalil Gibrán lo afirma con más precisión científica: “Tus hijos no son tus hijos. Son hijos e hijas de la Vida”.

 

La comprensión y la práctica inteligente de estas sabias recomendaciones posibilitaría  la generación de relaciones menos conflictivas, pijoteras, pendencieras y posesivas que hoy constituyen la enorme mayoría de las vinculaciones enfermizas y enfermantes entre padres e hijos, y evitaría los enormes daños psicológicos que predominan en nuestra cultura materialista por la falta casi total de amor, comprensión, tolerancia y belleza que me ha sido dado observar y vivir, particularmente entre madres que son sacadas de sus casillas, enojadas, angustiadas o esclavizadas por los “perversos polimorfos” demandantes totales que han parido, y que están diseñados con el poder suficiente para sobrevivir a sus ignorantes progenitores.

 

Este enfoque dado en “La Isla”, mucho menos posesivo, más amoroso y cuidadoso, también permitiría a los parvulillos la práctica de la recomendación esencial de otro gran instructor, como lo fue Walt Whitman en su poema  “Carpe Diem”: “No te resignes. Huye”. Cuando las condiciones del conflicto resultan insoportables. También concordante con el consejo de Martín Fierro: “Es bueno tener un palenque a’nde rascarse”. Si ese palenque existe, y está previsto y socialmente aceptado, como lo plantea Huxley con sus Clubes de Adopción Mutua.

 

La Nueva Educación en la Civilización del Amor deberá generar las condiciones inteligentes para una transición adecuada entre el feroz materialismo posesivo actual (también de los hijos), y una cultura en la que se privilegie el respeto y el reconocimiento de la esencial de la divinidad inmanente, en cada uno de los 7200 millones de uipidiles encarnados que integran hoy la Humanidad Una.

 

Espero que algunos Constructores de lo Nuevo lean “La Isla”, lo disfruten y contribuyan a la generación de los sistemas educativos futuros, que sin duda deberían producir individuos mucho más endorfínicos que adrenalínicos, es decir más amorosos que miedosos, más inclusivos que odiadores, más inteligentes que pelotudos. Transcribimos un párrafo tan revolucionario en tal sentido, como los de Buda, Cristo o Einstein:

 

“En nuestra parte del mundo, "madre" es estrictamente el nombre de una función. Cuando la función ha sido debidamente cumplida, el título desaparece; el ex hijo y la mujer que podía ser denominada "madre" establecen

un nuevo tipo de relaciones. Si se entienden bien, continúan viéndose a menudo. Si no, se separan.

Nadie espera de ellos que se aferren el uno al otro, y ese aferrarse no es un equivalente del amor...no es considerado como algo particularmente digno de mérito.

–Por lo tanto, ahora todo está bien. ¿Pero y entonces? ¿Qué sucedía cuando usted era una niña, cuando crecía entre dos personas que no podían franquear el abismo que las separaba? Yo sé lo que quiere decir eso... el cuento de hadas que termina al revés: "Y vivieron desdichados por siempre jamás."

–Y no me cabe duda alguna –dijo Susila– de que si no hubiésemos nacido en Pala, habríamos vivido desdichados por siempre jamás. Pero en realidad nos las arreglamos, teniéndolo todo en cuenta, notablemente bien. – ¿Cómo se las arregló para hacer eso? –No nos las arreglamos; nos fue arreglado. ¿Ha leído lo que dice el Viejo Raja acerca de librarse de los dos tercios de pena casera y gratuita? Will asintió.

–Estaba leyéndolo cuando usted entró. –Bien, en los viejos tiempos malos –continuó ella–, las familias palanesas podían ser tan victimarias, tan productoras de tiranos y creadoras de embusteros como pueden serlo hoy las de ustedes. En rigor, eran tan espantosas, que el doctor Andrew y el Raja de la Reforma decidieron que era preciso hacer algo en este sentido. La ética budista y el comunismo primitivo de aldea se utilizaron hábilmente para servir a los fines de la razón, y en una sola generación todo el sistema de familia se modificó en forma radical. –Vaciló durante un

instante. – Permítame que explique –continuó–, en términos de mi propio caso particular... el caso de una hija única de dos personas que no podían entenderse y que estaban siempre en pugna o riñendo. En los tiempos antiguos, una niña criada en ese ambiente habría terminado siendo una ruina, una rebelde, o una conformista resignada e hipócrita. Con las nuevas reformas, no tenía que sufrir innecesariamente, no me convertí en una ruina ni me vi obligada a rebelarme ni a resignarme. ¿Por qué? Porque desde el momento en que pude hacer pinitos, me vi libre para huir.

        ¿Para huir? –repitió él–. ¿Para huir? –Parecía demasiado bueno para ser cierto”.

 

Sería una práctica notablemente instructiva observar atentamente y registrar la calidad de las relaciones familiares que ocurrirán durante los próximos festejos de Navidad y Año Nuevo, tan demostrativos del actual estado de cosas que deberemos reconocer para transformar positivamente. Posiblemente mucho más temprano que tarde. Y si no es ahora, ¿cuándo?

 

Recordemos que las endorfinas son la manifestación de una conexión interna de cada individuo con la energía del Amor de su Alma. Que la palabra miseria (Mis Eros) indica la desconexión de esa fuente, y la conexión (infinitamente más frecuente y fácil) con el miedo y con el odio. 

 

Tratemos de reconocer y cultivar solamente relaciones endorfínicas. Y aprendamos los métodos científicos vigentes para generarlas.

 

Universidad Nacional del Alma - OPHIUCHUS

http://www.sidereh.com.ar/UNA/INICIOUNA.htm